Ayudamos al agricultor a gestionar toda la parte administrativa de su explotación, simplificando los trámites y asegurando que todo esté al día y conforme a la normativa. Nos encargamos de la elaboración y actualización del cuaderno de campo digital, el control documental y la preparación de la información necesaria para inspecciones o ayudas, haciendo que la gestión sea más sencilla, segura y eficiente.
Nuestro objetivo es facilitar el día a día del agricultor, para que pueda centrarse en lo más importante: su trabajo en el campo.
El cuaderno de campo es el documento donde los agricultores deben anotar todos los tratamientos realizados en su explotación, su uso es obligatorio para todos los agricultores profesionales y debe guardarse durante, al menos, 3 años. La normativa se establece en el Real Decreto 1311/2012, que regula el uso sostenible de los productos fitosanitarios en España, en cumplimiento de la legislación europea. Desde enero de 2013, todos los agricultores deben mantener actualizado su cuaderno —en formato papel o electrónico— con los datos mínimos exigidos por ley.
Además, el cuaderno de campo se exige en las inspecciones de la PAC como parte de los requisitos para mantener las subvenciones y ayudas agrícolas.
A partir de los próximos años gestionar el cuaderno de campo de manera digital será obligatorio. Este nuevo formato permitirá centralizar la información de la explotación, simplificar los trámites y mejorar la trazabilidad y el control de todas las actuaciones agrícolas.
Permite documentar todas las labores que se realizan en la explotación -fertilización, tratamientos fitosanitarios, siembra, riego, cosecha o almacenamiento- ofreciendo un historial completo y trazable de cada campaña.
El cuaderno debe incluir hasta doce apartados distintos. Entre ellos destacan:
Información general del titular de la explotación, aplicadores y maquinaria.
Identificación de parcelas, con sus referencias SIGPAC, superficie y uso.
Datos medioambientales, incluyendo pozos, masas de agua y coordenadas UTM.
Registro de actuaciones y tratamientos fitosanitarios, indicando fecha, superficie, dosis, producto, equipo utilizado y eficacia del tratamiento.
Registro de fertilización
y uso de semilla tratada.
Registro de cosecha comercializada, con facturas, cantidades, parcelas de origen y cliente final.
La versión digital facilita enormemente esta tarea, permitiendo organizar y consultar toda esta información en un solo lugar, con menor riesgo de errores y mayor rapidez de gestión.
El cuaderno digital agrícola garantiza el cumplimiento del Real Decreto 1311/2012, que regula el uso sostenible de productos fitosanitarios. Mantenerlo actualizado es esencial para evitar sanciones y conservar el acceso a las ayudas y subvenciones de la PAC.
Además, durante las inspecciones, la administración puede solicitar documentación complementaria que debe estar siempre disponible, como:
Facturas de los productos utilizados.
Contratos con empresas de servicios agrícolas.
Certificados de inspección de maquinaria y equipos de aplicación.
Justificantes de entrega de envases vacíos a un gestor autorizado (SIGFITO).
Resultados de análisis de residuos o asesoramientos técnicos recibidos.
Las empresas de tratamientos a terceros, por su parte, deben cumplir requisitos adicionales: llevar un registro de transacciones de fitosanitarios (RETO), formalizar un contrato de tratamiento con cada cliente y estar inscritas en el Registro Oficial de Productores y Operadores (ROPO).
El cuaderno digital de campo se integra con las principales plataformas y sistemas oficiales, permitiendo al agricultor comunicar directamente la información necesaria a la administración. Esta conexión automatizada facilita la presentación de datos exigidos por la normativa, como los relativos a tratamientos, superficies, productos o asesoramientos técnicos.
Gracias a estas integraciones, se agilizan inspecciones y auditorías, se reducen errores humanos y se mejora la trazabilidad de las prácticas agrícolas.
Lo ideal es que el cuaderno refleje todas las intervenciones que se realizan a lo largo del ciclo del cultivo:
1. Uso de semilla tratada.
2. Tratamientos fitosanitarios en las parcelas, con la fecha, la superficie tratada, la plaga o enfermedad objetivo, el producto utilizado, la dosis aplicada y el equipo empleado.
3. Tratamientos realizados en parcelas bajo asesoramiento técnico.
4. Registro de fertilización, donde se especifican los aportes realizados y los productos empleados.
5. Tratamientos postcosecha.
6. Tratamientos en locales de almacenamiento y en medios de transporte.
7. Registro de cosecha comercializada, que debe incluir la relación de facturas, el producto vendido, las parcelas de origen, el cliente final y la cantidad total (en kilos, unidades o toneladas).
En los apartados dedicados a los tratamientos, es importante consignar los datos esenciales de cada aplicación: el tipo de plaga o enfermedad, la superficie tratada, la dosis, el motivo del tratamiento, el nombre comercial y número de registro del producto, así como la eficacia obtenida.
No, especialmente si cuentas con el apoyo adecuado. En Arrondo nos encargamos de gestionar todo el proceso por ti.
Si el agricultor tiene sus datos bien organizados, nosotros nos ocupamos del resto para simplificar los trámites y facilitar su día a día, garantizando que el cuaderno digital cumpla con la normativa y esté siempre al día.
Actualmente, si se detecta un error en el cuaderno de campo, puede corregirse sin dificultad modificando la información registrada. No implica sanción ni inconvenientes, siempre que los datos queden actualizados correctamente.
En el futuro, cuando el cuaderno digital de campo sea de uso obligatorio, será necesario comunicar las correcciones de manera más formal. No obstante, por el momento la administración no ha definido aún el procedimiento exacto, por lo que seguiremos informando y asesorando a nuestros clientes para garantizar una gestión correcta y sin complicaciones.