Proveemos abonos y fertilizantes para una nutrición vegetal equilibrada y eficiente. Las soluciones que ofrecemos se adaptan a cada tipo de cultivo y suelo, con un catálogo que incluye abonos granulares, cristalinos y líquidos.
Apostamos por una fertilización responsable y sostenible, cumpliendo la normativa de zonas vulnerables a nitratos y garantizando el máximo rendimiento de los cultivos sin comprometer las altas producciones.
Los abonos fosfatados permiten el desarrollo radicular, la división celular y la maduración del grano. El fósforo participa en los procesos energéticos de la planta y es vital para el crecimiento equilibrado.
En zonas con suelos calizos como la Ribera de Navarra, el fósforo puede retrogradarse, limitando su disponibilidad. Por ello, en Arrondo trabajamos con fertilizantes fosfatados con tecnologías específicas que mejoran su asimilación y reducen el bloqueo de fósforo soluble, asegurando que llegue realmente al cultivo.
El potasio es el macronutriente que más influye en la calidad de la cosecha: regula la fotosíntesis, la transpiración y la formación de azúcares, mejorando el sabor, el color y la conservación del fruto.
En Arrondo apostamos por fertilizantes potásicos con alto contenido en azufre, una combinación que mejora la asimilación del potasio y potencia su efecto sobre el cultivo. Este equilibrio favorece una asimilación más eficiente y un mejor rendimiento final.
Los fertilizantes NPK aportan de forma equilibrada nitrógeno, fósforo y potasio, los tres macronutrientes esenciales para un desarrollo vegetal completo. Son la base del abonado de fondo porque aseguran una nutrición constante desde el inicio del ciclo que mejora el crecimiento, la floración y la calidad de la cosecha.
Los fertilizantes complejos que trabajamos en Arrondo son completos, contienen MG, SO3 y CaO: cada grano de abono tiene todos los nutrientes.
Los fertilizantes líquidos y foliares permiten una nutrición rápida y precisa en los momentos clave del ciclo del cultivo. Su aplicación directa sobre la planta asegura una absorción inmediata y una respuesta visible, ideal para corregir deficiencias puntuales o potenciar el crecimiento en etapas críticas.
A parte, los fertilizantes líquidos están diseñados para la fertirrigación, aportando la cuantía necesaria de cada nutriente mediante los sistemas de riego.
Trabajamos con marcas líderes en nutrición vegetal, reconocidas por su innovación, calidad y compromiso con la sostenibilidad:
Gracias a ello, ofrecemos productos adaptados a cada suelo, clima y cultivo, respaldados por la garantía de nuestros proveedores.
Los abonos complejos NPK presentan una composición uniforme en cada grano. Esto permite una distribución homogénea y un mejor aprovechamiento de los nutrientes al aplicarse simultáneamente, favoreciendo una nutrición equilibrada del cultivo y una mejora significativa de los rendimientos.
A diferencia de los NPK de blending -mezcla física de materias primas con diferente forma y densidad- los complejos evitan la estratificación y una distribución irregular sobre el terreno, mejorando la eficacia del abonado.